Ni el Anillo se Salvó...
(Por Martín Oggero) En medio de elecciones presidenciales que se apoderaron de los medios de comunicación con discursos, spot publicitarios y campañas de “imagen” politica sucedió otro gran hecho en nuestro país de caracter no menos político que no se difundió demasiado y ni siquiera se habló o se planteó un debate en programas y canales que reproducen las 24 horas diarias lo maravilloso que es el deporte y el fútbol en partticular.Julio Humberto Grondona, el dirigente más poderoso del fútbol sudámericano, y cuya nueva reelección alargará a 32 años su permanencia record como presidente de la Asociación de Fútbol Argentino, cumplirá su octavo mandato consecutivo, luego de haber sido reelegido por 46 clubes representantes de todas las divisiones, de 49 posibles (Independiente y Vélez se opusieron a su continuidad, mientras que Boca no envió representante a la reunión). El actual presidente ocupará su cargo hasta 2011, año que tal vez (y esperamos, por lo menos quien escribe) marque su salida de la presidencia debido a que tendrá 80 años de edad.
En su mano derecha brilla un famoso anillo con la inscripción 'Todo pasa', que utiliza cuando hay algún problema que resolver. La paradoja que presenta este joya es que todo pasa y todos pasan: menos él.
Como ha sucedido desde el 79' cada vez que Grondona se presentó a una elección no tuvo opositores, con exepción de 1991 que se presentó el ex árbitro Teodoro Nitti, pero el cúal sólo obtuvo un voto.
Esto demuestra que para los dirigentes del futbol argentino enfrentarse a Grondona, quién además de controlar todos los hilos del fútbol de nuestro país también ostenta la vicepresidencia de la FIFA, es exponerse a recibir con retraso el dinero de la televisión, a que los árbitros sancionen en contra, a que no sean convocados a la selección los jugadores del club y a recibir penas más duras en caso de inconductas.
Muchos directivos se han querido oponer a este régimen pero llegan a una única conclusión: es imposible que se presente alguien, ya que es un mafioso y tiene dentro del cómite ejecutivo quienes le deben plata, dirigentes que viajan por el mundo gracias a él, y le deben favores. Votan 49 personas, a las cuales tiene enganchadas y para presentarse hay que llevar avales de directivos y nadie quiere descuidarse.
Haciendo un poco de historia se sabe que desde una ferretería en Sarandí, llegó a los más alto del mundo del fútbol. Sus contactos con el poder lo han perpetuado en la dirigencia de la casa madre del fútbol nacional desde hace 28 años. Tan sólo en el 2000, la sede fue allanada más de 30 veces por presuntas irregularidades. Administración fraudulenta y evasión impositiva, son parte de las acusaciones que tiene en su contra. En su espalda pesan también causas penales que han deribado no sólo en allanamientos en la sede ubicada en calle viamonte sino también en empresas con las cuales la AFA tiene contratos firmados.
Las salidas de Bielsa y Pekerman, entre otros, se dieron a causa de hechos fraudulentos llevados a cabo por el pope de la AFA. La salida de este último se la vincula con un contrato que firmó Grondona por el cual cedió los derechos de la Selección Argentina al conglomerado ruso Renova, firma que abarca petroleras, empresas químicas y mineras; entre otras. Este contrato afirma que Renova se reserva el derecho de organizar 24 partidos entre 2007 y 2010 a cambio de pagar 600.000 dólares por cada encuentro. El total asciende a unos diez millones de euros. Los intereses deportivos chocaban con los intereses económicos del dirirgente.
Pero 'Don Julio' siempre ha encontrado la forma de salir ileso. Contactos y logros deportivos le permitieron mantenerse al frente de la institución de fútbol más importante de nuestro país. Su llegada a la presidencia no fue sencilla pero la cordial relación con la dirigencia política lo salvó en varias oportunidades. Una de ellas fue en el ’83. El arribo de Raúl Alfonsín a la Presidencia de la Nación preveía su repentina salida del cargo, pero logró reacomodarse gracias a sus orígenes radicales, que le permitieron ser ratificado en su puesto. Además, durante 1985 resistió una solicitud de intervención por parte de dos diputados nacionales.
Otras tres veces, por lo menos, sufrió intentos de los gobiernos de turno de sacarlo del cargo. Pero fue imposible: ya había trasladado a Zurich su poder y cada vez que un Presidente de la Nación amagó con desplazarlo, primero Havelange y luego Blatter defendieron a su hombre: "si tocan a Don Julio, tocan a la FIFA", fue el mensaje.
Una investigación llevada adelante por un periodista Ingles de un prestigioso diario Londinense aseguró que diversos dirigentes de Asia y África recibieron dinero para votar al suizo Joseph Blatter como presidente de la FIFA. Por lo tanto, todos sus aliados, entre los que estaba Grondona, tuvieron que desmentir estos dichos, algo que casi ni se escuchó en nuestro país.
Ha estos hechos se sumaron diarios brasileños que acusaron a Grondona de tener vínculos directos con MSI, la firma de lavado de dinero en Corinthians y que contrató al hijo del dirigente argentino para que guíe a las divisiones juveniles de ese club.
En la actualidad, enfrentamientos de barrasbravas, creciente inseguridad en los estadios por hechos de violencia, sequía de títulos de la escuadra nacional y graves problemas económicos de los clubes, machucan la gestión de Grondona, pero nada es tan fuerte como para aserlo desistir de su cargo dirigencial.
No obstante las ochenta muertes producidas en las canchas durante su gestión y el medio centenar de allanamientos que sufrió en la AFA o sus empresas particulares quedan impunemente desterradas en la memoria colectiva de una sociedad que es alimentada de mentiras.
Esto deja en claro que lo que ha hecho este sistema mafioso impuesto por Grondona desde su inicio fue privatizar los patrimonios de los clubes en beneficio de grandes empresarios, que fueron cerrando las instituciones con fines sociales y abrieron el terreno para convertir a las barras seguidoras en grupos de tareas (las famosas barrabravas) que tienen como única finalidad mantener el privilegio de los apropiadores de estas identidades colectivas.
Cada año que pasa, es más poderoso. Los contratos televisivos, los clubes, los medios de comunicación y los agentes de jugadores que trabajan en Argentina dependen del intrincado sistema que preside.



Estoy totalmente de acuerdo, Grondona es un mafioso y sobre su espalda no sólo pesa el haber estafado y robado, sino muertes: las muertes de las canchas e incluso las muertes de árbitros por suicido, como el malogrado Madorrán. Su corrupción llega hasta el alma, no sólo por haber metido la mano en la lata, sino por haber empobrecido y comprado a todo el fútbol argentino: además no hay que engañarse, la AFA es una institución rica pero no divide las ganancias que obtiene gracias al fútbol argentino, sino nuestro fútbol sería más federal, habría más participación del interior en todas las competencias, cuando hoy todo lo tienen que hacer a pulmón. Y otro indicio de su falta de vergüenza, es haber privatizado a la selección para robar él y sus secuaces, por lo que tuvo que poner al "payaso" y lamentable tipo que es el COCO BASILE, SÍMBOLO DEL FACILISMO Y LA CHANTADA. Un saludo. G
ResponderEliminarSi en la mayoría estoy de acuerdo pero la verdad voy a resaltar más que nada que...indigna y mucho, el hecho de que un dirigente este al frente de la institución tanto tiempo gracias al estatuto que nunca se modificó,que permite elecciones sin oposición alguna, mandatos ilimitados y cuando hay elecciones sólo permiten votar a los Presidentes de los 46 Clubes que se encuentran en las divisiones superiores (habiendo 200 clubes fácil sólo participando por torneos de AFA, imaginate incluyendo ligas)y claro..quien va a votar en contra? Sabés lo que se le viene al Club si lo haría, como lo explicaste en el artículo, es una vergüenza, es algo indignante que alguien justificándose con 2 títulos mundiales durante su "dictadura" y precidiendo dirigencialmente una de las 10 selecciones que más factura en el mundo siendo totalmente sincero, tenga el fútbol, sobre todo del Interior, como está, la verdad soy joven, pero no sé...a través de este "dirigente" me di cuenta que la política, el dinero y el poder pueden transformar a una persona en mercenario tranquilamente...un saludo martín...
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