lunes, 25 de agosto de 2008

CONTINUAMOS FESTEJANDO EL DÍA DEL NIÑO

Luego de acompañar a Ricardo en "su locura" el pasado martes donde junto a él y su familia entregamos juguetes en el marco de los festejos por el día del niño en la escuela Paul Harris, en la jornada de ayer lo hicimos en el barrio Villa Sur Oeste.
Como de costumbre, los Compañeros arrancamos un nuevo domingo de trabajo territorial, solidario, amoroso, combativo y alegre en el barrio desde temprano con la particularidad de que en esta jornada, junto a Ricardo y su familia entregamos los juguetes a los vecinitos del barrio que comparten domingo tras domingo la alegría de la unión, la amistad, el desarrollo, el intercambio, y el fortalecimiento de las experiencias vinculadas al juego, el arte, la educación y la cultura que enlazan nuestra lucha con la alegría, con la creación, con el fluir artístico, con la mística, con la cultura de los que luchamos por una sociedad nueva y un modelo de país para las mayorías.
Comienzo de la jornada
Cerca de las 9 de la mañana arribamos los Compañeros al barrio, con la compañía del sol que le ponía un tono veraniego a una cálida mañana de invierno.
"Está la pava" dijo el Pelado y Horacio tomó la posta con el mate, mientras Geri adentro del rancho preparaba la comida y Avelino hacía la masa de las tortas fritas.
Las compañeras fueron en busca de los chicos, mientras la olla hervía y el cuchillo se perdía entre las manos del cocinero.
Cerca del mediodía y con aroma a salsa rondando por el aire, los chicos leían cuentos y leyendas dentro de la Copa. Cuando el cocinero exclamó "está la comida" en cuestión de segundos ordenamos los cuentos y pusimos la mesa. El Menú: Fideos con salsa, lentejas y mondongo..
Está vez la olla tuvo más comensales, ya que en la semana arribó una familia al barrio con 8 hijos que asistieron al comedor, al igual que algunos compañeritos del barrio Plan Federal.
Luego de lavar los platos y ordenar el rancho, llegó Ricardo junto a su familia de visita y con el propósito de que no solo los alumnos de la escuela Paul Harris puedan recibir un regalo por su día sino que los niños del barrio también lo puedan hacer.
En tanto, dentro del rancho los chicos comenzaron a dibujar en cartulinas enormes, hermosos paisajes que luego decoraron las paredes de la copa-comedor, mientras algunos de los varones eligieron la calle para jugar al fútbol.
A tomar la leche..
Tronó una voz y juntos nos ubicamos todos en la mesa a la espera de la merienda. Más de 25 niños disfrutaron del mate cocido con leche y las tortas fritas con mermelada.
Una vez que la panza estuvo llena volvimos a jugar, pero sólo por un rato ya que los Compañeros comenzamos a entregarle los juguetes a cada niño.
Panza llena, corazón contento dice un famoso refrán, y si le sumamos un juguete nuevo, un regalo, se podía observar la alegría de los chicos en sus ojos.
Agradecidos y con una sonrisa imborrable se fueron despidiendo de a poco mientras el sol bajaba cautelosamente en el horizonte.
"Me re gustó venir acá, el domingo que viene voy a volver a venir" eran las palabras de los chicos que asistieron, por primera vez, a la copa de leche "La Paloma en la Flor", mientras se retiraban y exclamaban "hasta el domingo que viene", y tienen la certeza que así será...

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