jueves, 1 de enero de 2009

COLOREANDO UN MUNDO DESCOLORIDO

El cielo está gris, las gotas mojan lentamente el pavimento. La hora de encuentro: las 9 de la mañana, en casa de Martín. El primero en llegar es Leo, que a las 7 tomó el cole en Ataliva para llegar a Rafaela. Al rato cae Matías ancho y luego Mati largo. Entre los cuatro compañeros y Ceci, que se comunica mediante el celular, decidimos partir hacia el barrio Villa Sur Oeste a pesar de la tormenta y las gotas que mojan cada vez más intensamente la ciudad.

Tres bicis y una moto deambulando por las calles rafaelinas. Los pocos vecinos que están a las vueltas, nos miran con indiferencia o sin entender que hacemos despiertos a esa hora de la mañana.

A las 10 llegamos al barrio. Como siempre Abelino nos espera con unos ricos mates y alguna que otra cargada. “Con Bin Laden (Leo) está todo mal”, “qué hace Harry” para saludar a Mati largo , al tiempo que se alegra porque los ayudantes de cocina (Mati ancho y Martín) ya se encuentran al pie del cañón. Mientras el trío de cocineros pone manos a la obra y empieza a demostrar sus dotes culinarios, un grupo sale hacia el molino a buscar agua. Hoy no podemos tomar el agua de la bomba que está al lado de la Copa porque sale turbia.

De a poco se van acercando los vecinitos. Iván, Lara, Diane Laura y Joel son los primeros. Después se arrima el resto. Nos ponemos a chalar y con la llegada de Ceci los chicos empiezan a dibujar con temperas y lapiceras. Sueñan con darle color a este mundo s algo descolorido a causa de la muerte, el hambre, la destrucción, el egoísmo.

Cerca del medio día nos damos cuenta que nuestra plantita, la plantita de la Copa "La Paloma en la Flor", había sido alcanzada por las fumigaciones realizadas en los campos vecinos. Herída de muerte, sus hojas entre verdes y marrones, buscan seguir viva. Hablamos con los vecinos y nos cuentan que el día antes de Navidad pasó el “mosquito” y fumigó los campos abarrotados de soja, y también parte del barrio.

Hace un mes los dueños de las tierras trillaban trigo. No dejaron descansar el desgastado suelo y, hoy, lo siguen envenenando con soja y agroquímicos. En la era del individualismo sólo importa el presente, la plata fresca. El pasado se ha olvidado y sólo importa el fututo cercano e individual. Todo lo colectivo es desechado.

Llegada la hora del almuerzo la tormenta se disipa, sale el sol que empieza a calentar nuestros cuerpos y a chamuscar nuestra piel. La comida está rica, como de costumbre. Llenamos nuestra panza, lavamos los platos y nos ponemos a jugar. Al rato llegan Geri y Franco -compañero de los centros de estudiantes-, con gelatina para los chicos. Los grandes nos prendemos.

Pasa la tarde y llega la hora de la leche, acompañada está vez por pan dulce. Junto a la merienda llega Romi.

Cerca de las 6 salimos hacia la ciudad. Saludamos a los compañeros que se quedan en el barrio. A la noche estamos de festejo porque los compañeros de la Radio FM Norte cumplen años y para nosotros es un honor estar a su lado.

Lentamente nos vamos para volver el próximo domingo. Pero a su vez nos quedamos porque la copa-comedor “La Paloma en la Flor” es nuestro sueño colectivo. Ese que día a día hacemos posible junto a cada uno de los vecinos del Villa Sur Oeste. Subimos a las bicis y las motos y nos despedimos hasta la próxima semana, para hacer de este mundo descolorido un lugar lleno de colores en donde los sueños colectivos se hagan tangibles gracias al esfuerzo de todos .

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