lunes, 2 de febrero de 2009

CAMINANDO...

Con un cielo totalmente cubierto y con la lluvia cayendo sobre los ranchos comenzamos el domingo reunidos para avanzar en la organización que desde hace un tiempo comienza a dar pasos firmes.

En la reunión, se debatieron diferentes temas vinculados a las principales problemáticas que afronta el barrio. Además, se comunicaron los avances y las tratativas que se llevan adelante para buscar soluciones a los problemas ya planteados, entre ellos, el agua potable, que desde la formación del asentamiento se les ha negado a los vecinos el derecho de consumirla y que ninguna respuesta ni acción concreta de cambio han tenido al respecto.

Por injusticias como ésta, entre otras, los vecinos han decidido caminar. A pesar de los azotes que la realidad nos da a cada segundo, juntos avanzamos en un nuevo proyecto de trabajo comunitario.

Una bloquera o fabrica de ladrillos se pone en marcha fuera de toda ambición económica u opresora, desafiando las propias reglas del sistema y aportando a la integración, la solidaridad, el esfuerzo común y sobre todo al cooperativismo.“Nosotros no queremos hacer plata, simplemente trabajar para que todos podamos tener un ingreso más que nos ayude a pelearla” mencionaba Lucas, uno de los vecinos comprometidos.

La reunión nos demoró el almuerzo. Mati, Martín y Abelino cocinaron un exquisito guiso de pollo que compartimos entre todos los vecinos y chicos de la villa.

El día no fue el de los más elegidos, la lluvia bajó la temperatura y el frío nos sorprendió en pleno verano. Terminado el almuerzo, mientras Walter y Cesar se ofrecían a lavar los platos, el resto de los compañeros nos juntamos en una ronda de mates y charlas.

A media tarde, un vecino al que aún le cuesta integrarse al grupo, aportó su primer servicio, y junto con un compañero, comenzó a cortar las malezas que rodeaban la estructura en la que servimos comúnmente el almuerzo y la copa de leche.

El lugar quedó totalmente limpio y listo para que se realice uno de los proyectos que hace tiempo están demorados, “el parque”, lugar pensado para el juego y la recreación de todos los chicos del barrio.

Otro de los proyectos a los que se está dando forma, y que este domingo dio un envión importante, es la remodelación del rancho comedor. Entre todos tumbaremos la vieja estructura y levantaremos una nueva, pensada y construida por todos. Esto, puede ser un claro símbolo de cambio que se manifiesta en el barrio, un nuevo tiempo de construcción colectiva, de solidaridad y de conciencia de cambio bajo la organización, pero también una clara señal de afianzamiento de la organización barrial.

Por la tarde, se sirvió la merienda, que consistió en leche caliente, casi más necesaria que de costumbre por el frío, tortas y budines. Los chicos, se acercaron a comer, los vecinos y algunos compañeros también compartimos con ellos el momento, mientras en ronda debatíamos.

Con el fin de la tarde nos fuimos retirando. Juan y algunos compañeros se quedaron un tiempo más en algunos ranchos conversando con el resto de los vecinos. El día fue llegando a su final pero esta vez de una manera diferente ya que hemos podido dar forma a las ideas, a los sueños, hemos empezado a tratar las problemáticas; esta vez sí, podemos decir, que estamos todos juntos, organizados y caminando.

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