miércoles, 11 de febrero de 2009

CONSTRUYENDO SUEÑOS

"...utopía de vivir sin esa espina de que sea utópico vivir mejor..." *



Como cada domingo se despiertan un manojo de sueños. Las mentes se despejan lentamente y de apoco vamos acomodando los cuerpos todavía algo dormidos.

La mañana se presenta calurosa, el tierral sigue presente a pesar de las lluvias que cayeron durante la semana. Los milímetros regalados por las nubes alivian pero no calman la situación. Las únicas beneficiadas son las plantas de soja que con el agua caída recuperan el color que habían amagado perder. Para el resto de los mortales la sequias acompañadas de las olas de calor siguen siendo preocupantes. Las lluvias todavía no alcanzan. Las fuertes tormentas, las escasas precipitaciones y el cambio climático en la zona causan miedo.

Temprano un grupo de compañeros parten hacia el Barrio. Abelino nos espera como cada domingo. Al llegar se comparten los mates habituales, alguna que otra cargada sana, anécdotas de la semana.

De a poco se van acercando los vecinos. A las 10 está pactada la reunión de este domingo. Los temas a tratar son el agua potable, micro emprendimiento de ladrillos, reforma del edificio en donde funcionan el comedor y la copa de leche, sistema de viandas durante la semana, costurero comunitario, entre otras cosas.

Nos dividimos en dos grupos. Por un lado Ceci y Romi se reúnen en el salón de la copa con el grupo de mujeres. A su vez Juan, Geri y los dos Martín se juntan a la sombra del siempre verde con los hombres. Ambos grupos de trabajo conversan los mismos temas pero dándole miradas diferentes, impregnándoles interpretaciones particulares, que lejos de ser sexistas, ayudan a comprender mejor la realidad que nos interpela. Diría el compañero Juan –“ellas ven cosas que nosotros no vemos, tienen otros cuidados y miradas a la hora de tratar ciertos temas”-

Llegada la hora del medio día, los dos Martín ayudan a Abelino a preparar la comida. El guiso sale delicioso como es de costumbre. Luego Okon y Cesar se ofrecen para lavar los platos, mientras que Leo llega con la camioneta de su familia.

Pasada la hora de la comida, nos reunimos debajo del siempre verde a hacer la digestión. La charla entre compañeros se hace amena. Los más jóvenes escuchamos atentos las experiencias narradas por aquellos que con el correr de los años fueron surcando caminos y de esta forma vamos haciendo nuestras sus experiencias. Aprendemos a vivir, a ser más humanos. A que el miedo no nos esclavice, a no perder las ganas de soñar, a no pensar solo en lo material. Nos enseñan a no perder las esperanzas y entre todos aprendemos a luchar por un lugar más justo.

A unos metros se escucha el ruido de una guadaña y vemos como Darío, vecino del barrio, corta el césped de la copa.

A las 15 horas llega el momento de salir a buscar los postes de luz en desuso donados por EPE provincial. Con ellos se construirán los soportes de la nueva estructura del “rancho”. A los postes sobrantes se utilizaran como leña, se fabricaran juegos o serán utilizados por los vecinos.

Salen dos brigadas. Un grupo se sube a la camioneta del compañero Zincel mientras que otro viaja con Leo.

Al llegar al predio de la EPE, ubicado en el Parque Industrial de la Cuidad de Rafaela, se seleccionan los postes que se van a cortar. Se marcan, con la ayuda de un metro, las medidas que se necesitan y luego se echa a andar la moto cierra. Contados los palos los cargamos en ambas chatas. Nos damos cuenta que tendremos que hacer varios viajes pero por el día de hoy solo podremos hacer uno.

Volvemos hacia el barrio. Transitamos el camino lentamente. Hay que ir despacio, cuidar que nadie salga lastimado, no agarrar saltos, ni tampoco atajos innecesarios. Al llegar, se bajan los postes. Las estacas que marcan las nuevas dimensiones de la copa ya se encuentran clavadas.

El nuevo edificio va tomando forma al igual que los sueños que fuimos forjando con los compañeros del Barrio Villa Sur Oeste.

Nos damos cuenta que formamos parte de un proceso dialéctico. Entre todos vamos construyendo, vamos modificando las realidades que nos agobian, vamos creciendo. Entre todos nos educamos en el compañerismo, la solidaridad, la humildad, la justicia, el amor.

Un nuevo domingo ha pasado. Nuevamente, desde el espacio que construimos entre todos, demostramos que es factible luchar por un mundo mejor, porque merecemos un lugar mejor, y poRque justos lograremos plasmar ese mejor lugar.



*Fragmento del tema "El Jardín de la Utopía" de Emiliano del Río.

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