sábado, 30 de mayo de 2009

CONSTRUYENDO Y CONQUISTANDO

-->

El día jueves 28 de mayo amaneció nublado, muy frío y triste. El sol se tomó un descanso, no así los compañeros de la CTA Castellanos quienes nos juntamos una vez más con las mujeres del Barrio Villa Sur Oeste para preparar la vianda “Sueño de niño”, como lo venimos haciendo, desde hace un tiempo, una vez por semana.
Atravesamos el húmedo camino de tierra y en pocos minutos llegamos a la Copa. Durante el trayecto nos encontramos con algunos compañeritos: Pablo, Cami, Gastón y Gabi. Sorprendidos al vernos, nos preguntan la causa de nuestra visita pues, son los miércoles los días que cocinamos. Les explicamos que el día anterior viajamos a Rosario para participar de la marcha de la CTA, por lo que decidimos trasladar el día de la vianda al jueves.
Recorremos el barrio en busca de las mujeres y rápidamente comenzamos a pelar las zanahorias, papas, cebollas y calabazas para empezar a preparar el guiso. Mati se ocupó de cortar la carne, mientras César nos cebaba mate y fotografiaba cada uno de los acontecimientos.
Bromas y risas nos ayudan a olvidar, por momentos, el intenso frío que sacude nuestros cuerpos. Hay que moverse, no quedarse quieto. Walter se acerca a la Copa y no duda en sumarse a las tareas. En este clima de confianza y encuentro comentamos la marcha del día anterior. Este compañero del barrio que participó de ella, con una amplia sonrisa y ojos centellantes comparte su percepción: “fue hermoso”. Mati le responde que es una herramienta importantísima que tenemos los trabajadores para luchar, hacernos escuchar y defender nuestros derechos. Sin embargo no se trata de una lucha sencilla. Los medios de comunicación, empresas para nada neutrales, no cesan de poner obstáculos para silenciarnos. No por casualidad han hecho referencia a esta gran movilización de un modo totalmente despectivo, mostrando únicamente a personas que se quejan por “trastornos provocados en el tránsito”, por ejemplo, y dando datos falsos sobre las causas del reclamo.
Las verduras ya están peladas, encendemos la cocina y es César quien asume la tarea de preparar el guiso y cuidar de que no se queme. Hoy los hombres se han encargado de la cocina y las mujeres, siguiendo al sol, nos tomamos un pequeño descanso.
Acurrucadas y cercanas al fuego, hablamos de los temas que nos preocupan. La charla gira en torno a la salud, o mejor dicho, los problemas de salud. Ángela nos cuenta que debe ser operada del hígado, pero no puede hacerlo porque en el hospital no hay camas disponibles. Por su parte, Silvia padece problemas de corazón. El miércoles ha ido al hospital y le han dicho que el médico cardiólogo está de vacaciones, por lo que debe volver dentro de un tiempo. María viajó a Buenos Aires a visitar a su madre quien está enferma de cáncer. Verónica, nos comenta con tristeza que está en su segundo mes de embarazo. “Ya tengo dos hijos chiquitos, y no me alcanza, ¿cómo voy a hacer con uno más?” se pregunta está mamá angustiada, a quien los anticonceptivos, los más baratos, que provee el hospital afectan su salud, por lo que no los puede tomar.
¿Ironía? ¿Burla? En todo el mundo se está celebrando el “Día Internacional por la Salud de las Mujeres”. En este día, las mujeres del Barrio Villa Sur Oeste “celebramos” una vez más la marginación y la exclusión del sistema de salud, de la ausencia del Estado en la protección y promoción de la salud como un derecho humano. Hoy conmemoramos un año más en el que el sistema neoliberal privatizador nos excluye del acceso a la salud pública…
El humeante guiso ya está listo…César ha demostrado ser un gran cocinero pues la comida salió riquísima. En un ritual silencioso vamos sirviendo las porciones para cada familia. La Copa, guardiana de nuestros secretos, esperanzas, tristezas, alegrías… poco a poco se va vaciando. Cada mujer regresa a su hogar para compartir junto a sus seres queridos el almuerzo que fue realizado gracias a la organización que semana tras semana vamos construyendo y conquistando con alegría, lucha y esfuerzo.

0 comentarios :

Publicar un comentario