Ring!!!!!!... Este reloj no podía ser más inoportuno ¿Por qué tuvo que sonar justo cuando estaba por conocer el final del sueño?... El abrigo de las frazadas y el frío de la mañana tampoco invitaban a abandonar la cama... Sin embargo, otra vez, la voluntad y la convicción nos impulsan…¡No puedo perder más tiempo! A las 8 hay que estar en el barrio. Hoy nos espera un día ajetreado…
Llegamos. Rápidamente dividimos las tareas: buscar la leña, acomodar las parrillas, ir a la casa de Don Cinser para acomodar el horno que nos ha cedido para asar los pollos, empezar a preparar el almuerzo…
El fuego comienza a abrazar los troncos secos al mismo tiempo que la zona de la Copa empieza a quedar cubierta por una tenue nube gris. Algunos vecinos observan la actividad y se acercan a ofrecer su ayuda.
Cuando el débil calorcito del sol comienza a ser un poco más intenso, emprendemos el camino de tierra en busca de los compañeritos. Como todas las mañanas, tenemos que hacer las tareas o, en el caso de no haberlas, dibujamos, charlamos y nos ponemos al día de todos los acontecimientos ocurridos durante la semana. Con cara de sueño, Gastón, Brian, Gabi, Pablito, Cami y otros vecinitos más, salen de su casa. Buscan sus mochilas y se colocan un “desabrigado” abrigo. ¿Por qué para ellos es mucho más fácil abandonar sus camas?... Un nudo en la garganta surge como repuesta. Inmediatamente un torbellino de palabras lo explican de un modo más racional: capitalismo, neoliberalismo, concentración de la riqueza, sistema injusto en donde muchos tienen nada y pocos tienen mucho…
Nos sentamos en la Copa y empezamos a ver los cuadernos y las carpetas. “¿Por qué no tenés nada de tarea?" "Porque estuve toda la semana ayudando a mi papá y no valía la pena ir el último día si no copié nada". "Porque no fui el viernes a la escuela…" Son algunas de las respuestas que recibimos.
Ceci y Leo van a buscar unas chapas para terminar de cerrar el saloncito. Mati y Martín van desde la casa de Don Cinser hasta la Copa verificando que todo marche bien. Cuando la primera tanda de pollos está lista, salen Leo y Heraldo para la casa de Martín, llevando los pollos a la gente que los está esperando ansiosa. Fueron varias tandas, varios viajes…los últimos pollos llegaron un poco tarde, pero el consuelo fue escuchar el comentario de las personas que los estaban esperando con sus bandejas preparadas: “¡Valió la pena esperar!”, al ver el delicioso aspecto que tenían.
Mientras tanto, en el barrio, servimos el almuerzo. Guiso de fideos con papas, calabazas y trozos de carne es el menú. Felicitamos a Pauli, Fany y a Pelado por haber preparado una comida tan rica. Después, la modorra producida por la panza llena y calentita, sumada al cansancio de la mañana, nos obligan a sentarnos un rato a descansar. El mate, infaltable, acompaña la charla. La confianza construida con los vecinos tras meses y meses de trabajo en el barrio permite que se animen a expresar sus angustias, sus sentimientos más profundos, antes inaccesibles para nosotros…María, se anima a compartir sus angustias del corazón y en esa conversación amena empieza a reflexionar sobre su vida, mejor dicho, nos deja una enseñanza de vida.
Una vez recuperadas las energías, empezamos a preparar la leche. Llegan algunos compañeritos, entre ellos Brian, quien nos cuenta que su maestra le ha dado una poesía para memorizar pues deberá recitarla delante de todos los alumnos. El motivo es el acto del 25 de mayo que su escuela realizará esta semana. Entonces, nos sentamos debajo del árbol y la leemos.
Ceci avisa que la leche está lista. El aroma proveniente de la olla nos hace recordar lo hambrientos que estamos. Preparamos las tortas fritas con mermelada de naranja. El silencio hace su entrada en la ronda…las palabras están de más, nos remitimos a degustar la comida.
Finalmente realizamos la última actividad del día: empezamos a pintar el cartel de la Copa. Nos organizamos: un compañerito pinta por vez mientras los otros esperan su turno. Los colores rojo, verde, amarillo empiezan a delimitar las palabras “Copa de leche La paloma en la Flor”, “Organización Barrial Villa Sur Oeste”, "Viandero Sueño de Niño”…queda pendiente terminar el cartel el próximo domingo.
De este modo, con todas las actividades pendientes en mente, y satisfechos por todas las tareas cumplidas, nos despedimos de los vecinos. Será hasta el próximo domingo.



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