“La libertad concreta, aquella que estamos dispuestos a conquistar,
consiste en que todo ser humano por el simple hecho de haber
nacido tiene derecho a su alimento, a su vivienda,
a su trabajo, a su educación y a su higiene”
nacido tiene derecho a su alimento, a su vivienda,
a su trabajo, a su educación y a su higiene”
Allá vamos, con las sabias palabras de Zitarrosa como estandarte de lucha, vamos al “barranquitas”.Vamos porque nos sentimos necesarios pero no imprescindibles. Vamos porque creemos que precisamos mejorar internamente como sujetos para luego aplicarlo en un colectivo de personas. Vamos también para renovar nuestras convicciones y fortalecer de esa forma nuestros ideales. Más simple, vamos porque nos hace bien. Vamos porque nos esperan…vamos porque los esperamos.
Antes de tomar la leche tenemos que despabilarnos de la fiaca y el sueño que nos quedo de anoche. Leo propone jugar una cinchada, acordamos las reglas del juego y el equipo que pierda corre riesgo de caerse a un charquito de agua que usaremos de prenda a los vencidos, para regocijo de los vencedores.
La cinchada nos demanda mucho esfuerzo en los brazos y los pies pero para los chicos no es suficiente y por eso “el mudo” nos desafía a unas pulseadas, otro buen método para seguir descargando energías. El juego tiene un éxito inmediato y terminamos todos, inclusive Vane compitiendo para adjudicar al hombre (o mujer) con más “aguante” de la copa.Como era de esperarse, el cansancio comienza a sentirse en las extremidades, el ruido de tripas se hace popular y nos advierte que tenemos bien merecido deleitarnos con la leche y las facturas.
El sábado pasado se decidió que una vez que se finalice la siembra de la pequeña huerta había que colocarle los respectivos nombres de las futuras plantitas que crecerían en la huerta bien denominada “plantitas comiditas”. Por esa razón, la actividad principal del próximo sábado consistiría en confeccionar e intervenir manualmente los cartelitos con los nombres de las plantitas sembradas en los canteros. Y a esa labor nos dispusimos todos los integrantes de la copa estrella azul al rato de desayunar.

Al concluir con la pegatina de papeles de colores y laminado con papel contac debimos coincidir en ubicar correctamente los cartelitos en sus pertenecientes parcelas para que finalmente adquirieran el nombre de su verdura.
Inmediatamente recapacitamos en el peligro acechante de las hormigas que intentan a toda costa llevarse su botín y dejarnos sin plantitas y posteriormente sin comiditas. Nos reunimos en una ronda para debatir que haríamos para defender la huerta de las alimañas y surgió la idea de rodear el perímetro de los canteros con cáscaras de naranja y limón para amedrentar a los insectos.
Todos acordamos para el sábado venidero recolectar y guardar provisiones de veneno natural para resguardar nuestra creación. Nos despedimos gritándonos los unos a los otros con carácter de compromiso asumido: “no se olviden eh!”.



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