Este martes se emitió en la casa de la CTA Castellanos el largometraje “Luna de Avellaneda” realizada por el director Juan José Campanella. Este film cuenta la historia de “Luna de Avellaneda”, un club social y deportivo como cualquier otro de nuestro país en el cual niños, adolescentes y adultos realizan diferentes actividades, como practicar algún deporte o pasar tiempo con amigos.
Esta película muestra el espíritu barrial, sus valores, como así también la realidad socioeconómica del país, que pone en riesgo el futuro del club. La comisión directiva del club realizaba reuniones periódicas para hablar sobre la situación de “Luna de Avellaneda”, en una de ellas se lee una carta recibida y en la cual se detalla una deuda que el club no podría pagar. Dos de los personajes del film se acercan a la municipalidad para hablar con uno de los empleados que también es socio del club “Luna de Avellaneda”, con pocas soluciones al problema, este último propone como única salida la venta del club para realizar allí un casino. Luego de charlas se realiza una kermés para recaudar fondos y poder solventar la multa, lamentablemente el dinero recaudado no llega a cubrir el monto necesario. Algunos de los socios del club no están de acuerdo con la propuesta de vender ya que consideran al club como un lugar de encuentro, donde además se pueden cumplir sueños. Después de varias charlas y el fallecimiento de uno de los socios fundadores se realiza una asamblea con los y se escuchan dos propuestas, una de ellas era la venta del club para realizar un casino, con la posibilidad de obtener “200 puestos de trabajos para los socios”, y la segunda propuesta era continuar con el club, aumentar la cuota y reincorporar más socios y así lograr que “Luna de Avellaneda” crezca y vuelva ser el de antes. Posteriormente se realizo un debate y una votación, decidiendo que el club debía venderse. Algunos piensan que esta decisión es injusta y lucharán para impedir el cierre. Finalmente, Román, uno de los socios del club encuentra su viejo carnet de afiliación y le pregunta a su amigo ¿"Cómo hacemos para fundar un nuevo club"?. Esta pregunta nos da la esperanza de que se puede seguir o volver a empezar, a pesar de todo.
Luego de observar este largometraje surgió un interesante debate entre las personas que estábamos presentes. Muchos contaron anécdotas de situaciones vividas con el club de su lugar de origen, algunos debieron cerrar o actualmente están funcionando gracias a otra actividad, como alquilar el salón para fiestas o para un patio de comidas. También se comento que los clubes de la actualidad poseen muy pocos socios y que para poder solventar sus gastos deben realizar, frecuentemente, actividades benéficas.
El debate giró en torno a la idea de que pensar a los clubes como un lugar de encuentro, como un lugar en el que un grupo de personas con intereses comunes y dedicados a diferentes actividades concurrían al mismo con fines recreativos, deportivos, culturales, sociales, en donde te encontrabas con amigos y conocías amigos.
Otra de las ideas que surgió fue el cambio del país a lo largo de las décadas y cómo esto influyo también en cualquier club social y deportivo del país. La década del noventa por ejemplo nos impuso la creencia de que todo puede comprarse o venderse y esto se puede ver en la película cuando la mayoría de los socios de “Luna de Avellaneda” prefiere vender el club para realizar un casino antes de quedarse con el mismo y defender lo suyo.
Asimismo, y teniendo en cuenta la última frase del protagonista que nos inspira esperanza, charlamos sobre los espacios de encuentro que nosotros mismos vamos creando, por ejemplo los Talleres de La Casa de la CTA Castellanos o las Copas de Leche-Comedor, lugares o actividades en donde podemos aprender, crecer, soñar y compartir con otros. A veces nos parece raro poder hallar lugares como estos pero debemos saber que existen y que si no existen se pueden planear y llevar a la práctica, solo debemos juntarnos para poder realizar nuestros sueños y lograr aquello que anhelamos.



0 comentarios :
Publicar un comentario