Con el trabajo expresamos lo que sentimos, lo que anhelamos, podemos manifestar nuestras ideas, desarrollamos la creatividad y los conocimientos que tenemos. Y nos constituimos como seres importantes para nuestra familia así como para la sociedad en la que vivimos. A su vez, descubrimos quiénes somos y qué podemos aportar para el bienestar de todo lo que nos rodea. Porque, conocemos que, la falta de empleo o la pérdida del mismo, significa una gran decepción y frustración para la persona que se encuentre en cualquiera de estas situaciones. Por lo que debemos considerar al trabajo como una necesidad básica del hombre, como un derecho por el que debemos velar.
Seguimos camino y nos dividimos, algunos se quedaron a comenzar con la comida y otros salimos a buscar a los chicos. Una mañana de tarea y apoyo escolar nos esperaba. Una vez sentados a la mesa comenzamos a realizar ejercicios sobre los temas más difíciles y nuevamente, se hacía evidente el compañerismo mientras los más grandes ayudaban a los más chicos en los temas que podían.
Después de trabajar unas horas la comida estaba lista. Juntamos todo y a comer. Cuando terminamos lavamos los platos entre todos y fuimos a descansar bajo la sombra. Estar sentados duró poco. Comenzamos con los juegos, corrimos, reímos, nos escondimos, cantamos, y por último, charlamos sobre algunos temas de nuestras vidas.
Mi
entras esto sucedía, un compañero con dos de los chicos preparaban la leche. En relación a la frase antes recordada, se los veía orgullosos de su labor y felices de poder hacer algo y compartirlo con los demás vecinos. Entonces fueron ellos quienes quisieron repartir la torta y llenarnos nuestras tasitas.
En la merienda discutimos como seguir con la organización de una muestra de pinturas que estamos preparando, hacer carteles y decorar la copa será el siguiente objetivo en víspera de ese gran encuentro que organizaremos el domingo próximo.
Así la tarde iba terminando y emprendimos la vuelta. En el camino conversamos con varias vecinas y compartimos unos mates con ellas, intercambiamos experiencias, ideas, nos aconsejamos y nos comprometimos a reencontrarnos la semana siguiente.
Después de trabajar unas horas la comida estaba lista. Juntamos todo y a comer. Cuando terminamos lavamos los platos entre todos y fuimos a descansar bajo la sombra. Estar sentados duró poco. Comenzamos con los juegos, corrimos, reímos, nos escondimos, cantamos, y por último, charlamos sobre algunos temas de nuestras vidas.
Mi
En la merienda discutimos como seguir con la organización de una muestra de pinturas que estamos preparando, hacer carteles y decorar la copa será el siguiente objetivo en víspera de ese gran encuentro que organizaremos el domingo próximo.
Así la tarde iba terminando y emprendimos la vuelta. En el camino conversamos con varias vecinas y compartimos unos mates con ellas, intercambiamos experiencias, ideas, nos aconsejamos y nos comprometimos a reencontrarnos la semana siguiente.



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