Protegidos del intratable sol, bajo la media sombra de la compañera dueña de casa donde funciona la copa, Maria Jose, la treintena de chicos sentaditos en la puerta-tablón que cumple la función de mesa, se disponen a tomar la leche y comer facturas para empezar el día con la panza llena y el corazón contento, pero fundamentalmente con la panza llena, las cuestiones de alegría y diversión irán creciendo espontáneamente si la necesidad básica se encuentra cubierta y satisfecha.
La actividad de recreación, pensada para jugar y mover un poco el cuerpo libres como el aire, se ve entorpecida por el agobiante calor y solo queda aplicar el plan “B” que consiste en aprender a hacer origamis con los chicos. Esta técnica milenaria proveniente de china, aplica técnicas para lograr objetos y animales con solo plegar el papel. Algunos intentan aviones, otros barquitos y los más audaces tratan de consumar una simpática ranita que salta al apretarle el lomito, todo absolutamente hecho de papel sin más intervención ni herramientas que las propias manos.
Al terminar la actividad, reunimos a los pibes y cumplimos con lo prometido la semana anterior: entregarle a cada uno la ficha personal por ellos confeccionada con su foto impresa para que jueguen a tener documento propio con mucho más datos que los formales y estrictamente obligatorios que exigen las autoridades, y con una hermosa foto de frente que lleva anexada la sonrisa mas linda que les pueden mostrar a sus papas.
Nos vamos despidiéndonos entre carcajadas y bromas por las fotos que se muestran entre los chicos y que corren a enseñarles a sus viejos.
La actividad de recreación, pensada para jugar y mover un poco el cuerpo libres como el aire, se ve entorpecida por el agobiante calor y solo queda aplicar el plan “B” que consiste en aprender a hacer origamis con los chicos. Esta técnica milenaria proveniente de china, aplica técnicas para lograr objetos y animales con solo plegar el papel. Algunos intentan aviones, otros barquitos y los más audaces tratan de consumar una simpática ranita que salta al apretarle el lomito, todo absolutamente hecho de papel sin más intervención ni herramientas que las propias manos.
Al terminar la actividad, reunimos a los pibes y cumplimos con lo prometido la semana anterior: entregarle a cada uno la ficha personal por ellos confeccionada con su foto impresa para que jueguen a tener documento propio con mucho más datos que los formales y estrictamente obligatorios que exigen las autoridades, y con una hermosa foto de frente que lleva anexada la sonrisa mas linda que les pueden mostrar a sus papas.
Nos vamos despidiéndonos entre carcajadas y bromas por las fotos que se muestran entre los chicos y que corren a enseñarles a sus viejos.



0 comentarios :
Publicar un comentario