Ismael Serrano, cantautor español, expresa en uno de sus temas “...saber que seremos caníbales dentro de poco y no habrá carne suficiente para todos...” El capitalismo en su etapa más reciente, conocida como Neoliberalismo, hizo carne dicha frase y se encargó de privatizar absolutamente todo. Todo se volvió en un objeto comerciable, que solo se encuentran disponibles para unos pocos. A se vez vacío y despolitizo al estado, mediatizo el accionar político de los supuestos representantes del pueblo que se transformaron (en muchos casos lo siguen siendo) en voceros de grupos económicos y mediáticos. Esté proceso -que dio inicio en 1955 con “La Libertadora”, se profundizó a partir del 25 de marzo de 1976, y termino de moldearse en la década menemista- fue destruyendo los lazos sociales construidos y reafirmados por los sectores populares y la clase trabajadora durante el primer peronismo, 1945 a 1955, y la resistencia peronista en los 18 años de proscripción, avalados por todos los partidos políticos de aquel entonces.
Durante los noventa como alternativa solo se podía resistir. De ese resistir surge nuestra Central y desde su lucha, en forma conjunta con organizaciones sociales y otras sectores sindicales (en los cuales se encontraban actuales dirigentes de la CGT) , se pudo defender la educación y la salud pública, únicos espacios que no fueron privatizados durante el menemismo.A partir del año 2003 empezaron a resurgir fuerzas ancestrales que por estar dormidas parecían extintas. Organizaciones Sociales, Políticas y Sindicales comenzaron a recuperar el terreno que nos habían robado, nuevamente se subordinaron las decisiones económicas a las decisiones políticas, en un país despolitizado se revalorizo a la única herramienta que tenemos los pueblos y la clase trabajadora para transformar la realidad, participando en la construcción de una nación justa y soberana.
Ese resurgir del campo popular y de la clase trabajadora trajo aparejado avances importantes implementados por un estado presente que con medidas como la Nueva Ley de Medios, el Juicio y Castigo a Genocidas de la última Dictadura Militar y toda la política de Derechos Humanos, la Asignación Universal por Hijo, el paso de fondos privados provenientes de las AFJP a la ANSES, la estatización de Aerolíneas Argentinas, mejoras salariales y la conformación de reuniones paritarias (algo impensado hasta el 2003), la sanción de la ley de movilidad jubilatoria (lo que permitió una mejora de un 400% en salarios, y actualización de las jubilaciones), la creación del Fondo del Bicentenario (permitió el des endeudamiento del estado en relación al FMI, los fondos buitres y acreedores privados lo que posibilita mayos independencia económica y por ende mayor independencia política), entre otras, logró sacar del abismo a un país que estaba desbastado en el 2001.Querido lector, imagino que se preguntara por qué empezar esta crónica que a continuación describirá los festejos acontecidos al cumplir 4 años el comedor-copa de leche “La Paloma en la Flor”. La razón de dicho comienzo es que es imposible comprender el trabajo que desde hace cuatro años estamos realizando desde CTA Región Centro sin tener en cuenta esté proceso iniciado en el 2003, en donde es el estado argentino se convirtió nuevamente en forjador de su propia historia.
Enmarcados en esa historia nosotros desde hace 4 años venimos escribiendo con los vecinos y vecinas que viven en el asentamiento, barrio “Villa Sur-oeste”. La mañana comenzó semanas antes cuando se empezaron a planificar los festejos. En la división de tareas, de a grupo de compañeros, nos fuimos haciendo cargo de planificar la comida (hamburguesas caseras y piza), los juegos (armado de una quermes, búsqueda del tesoro, castillo inflable, etc) y las sorpresas (piñata y bolsa de caramelos con un recordatorio en forma de paloma por los cuatro años cumplidos). Llegado el sábado nos juntamos a preparar las hamburguesas y dejar todo listo para el domingo.Los festejos comienzan bien temprano, el payazo “chifrin, chifrin” (un cumpa de CTA disfrazado) recibe a los cumpitas. Cuando ya estamos todos da comienzo la búsqueda del tesoro, se recorre todo el asentamiento buscando pistas y siguiendo las mismas al pie de la letra. Corremos, saltamos, nos mariamos, gritamos, caminamos hacia atrás, contamos, descansamos y encontramos una bolsa de caramelos al finalizar la actividad, la cual compartimos entre todos.
Terminada la búsqueda del tesoro, empezamos a prepararnos para comer. Atendiendo a que el sol estaba radiante sacamos la mesa afuera, nos fuimos acomodando para disfrutar de pizas y hamburguesas. La charla amena entre grande y chicos se hacía presente, palabra tras palabra nos íbamos comentando que otras actividades estaban planificadas para continuar con los festejos.
Al comenzar la tarde todos observábamos como si inflaba el castillo, utilizando un grupo electrógeno el cual fue prestado por unos de los vecinos. A los cumpitas se les dibujaba una sonrisa, se imaginan ya saltando dentro del castillo, compartiendo con otros esta tarde de festejos. A su vez un grupo de cumpas preparaban los juegos de quermes para seguir divirtiéndonos. Quienes no estaban en el castillo se divertían bailando, tirando latas, jugaban al memo juego, etc.
La leche chocolatada se calentaba suavemente, preparábamos las facturas y las torta, hermosamente decoradas, escuchando de fondo las risas de niños y niñas que no paraban de divertirse. Por su parte los más grandes empezaban a “truquear” y falta envido, truco y retruco se transformaban en alaridos y risas que hacían temblar el viento.Llega la hora de la merienda, nos acercamos a la mesa preparando nuestras gargantas para cantarle el feliz cumpleaños a nuestra copa-comedor. Los más chicos soplan las cuatro velas que adornan unas de las tortas, servimos la leche y disfrutamos de este momento de comunión para seguir jugando, riendo, divirtiéndonos, transformando la realidad y transformándonos.
Esté domingo de festejos llegaba lentamente a su fin. Entramos la mesa al salón, se desinfla el castillo y nos vamos despidiendo sabiendo que formamos parte de un proceso político que dio comienzo en el 2003, que es el emergente de un pueblo que a principios del siglo pasado se moría de hambre y no tenía derecho, pueblo que fue derrotado en 1930, pueblo que hizo estallar la plaza en el 45, que fue bombardeado en el 55 y proscrito durante de 18 años, pueblo que conformo la CGT de los Argentinos, que realizo la gesta del Cordobazo; pueblo que fue masacrado, silenciado, robado y desaparecido durante la última dictadura. Pueblo que se ilusiono con la vuelta de la democracia y que después fue engañado y bastardeado. Pueblo que resistió en los 90, pueblo que hoy resurge de un país que está en la ruina, y apuesta a la construcción de una Argentina de todos y no de unos poco, de un País justo y soberano. Porque la historia no comienza con este festejo, pero esté festejo es una gota de agua más que recorre río de liberación que nuestro pueblo a lo largo de su historia supo encausar.



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