Fue el sábado vísperas de las elecciones primarias del domingo 14 de agosto, que pasarían a ser con el correr de las horas una fiesta de la democracia, donde el pueblo dejó expresado, sin lugar a dudas, lo que quiere para su futuro, y en consecuencia también, lo que no quiere volver a vivir del pasado.
Fue un sábado más, donde religiosa y constantemente como hace casi 3 años, se lleva adelante la copa de leche “Estrella Azul” donde concurren alrededor de 25 chicos a tomar su merecido desayuno y pasar un buen rato en el único lugar del barrio que aglutina a todos, nenas, varones, de 0 a 14 años y deja que lo hagan suyo, que lo internalicen como propio para generarles un sentido de identidad y correspondencia. Un lugar donde ellos, los verdaderos protagonistas, no quedan afuera y eligen que copa de leche quieren, como el pueblo cuando vota a sus representantes.
Sábado nublado, con la lluvia amenazando, angustiante diría cualquiera. Pero no, para los chicos no hay días tristes, eso déjenselo a los poetas y deprimidos. Los pibes estaban exultantes y atentos, asombrados por la faena que se estaba produciendo en la casa lindante a la copa, en la que Ton, el asado del mediodía con todos los procesos hechos por él. Desde la matanza del animal que en este caso era un cerdo, hasta la acción de asarlo a las brasas. De más esta decir que el grueso de los chicos estaban apostados en primera fila, tejido de por medio, viendo concentrados las tareas que se realizan en un frigorífico a escalas reducidas. No hay registros fotográficos de aquel momento porque el encargado de tomar fotos, que es también quien escribe esta crónica, es un poco esquivo a presenciar estas prácticas que son comunes en el barrio. En pocas palabras, un miedoso, en lenguaje barrial, “un cagón”.
Pasada la euforia de aquel acto, nos dispusimos a tomar la leche bien calentita para menguar el frío que a las 10 de la mañana se hacia sentir con rigor en las caras y manos de todos.
Tratamos a los tumbos de reflexionar la labor que habíamos presenciado hace un rato. Surgieron buenas conclusiones acerca de la importancia de que ese lechón tenga las vacunas obligatorias para prevenir enfermedades propias de esté animal y también algunas cuestiones relacionadas con la comparación del proceso agropecuario que logra que tengamos carne en carnicerías y supermercado, con los pasos que llevo a cabo el compañero Ton para tener carne para su familia, sin necesidad de comprarla envasada en el mercado.
De a poquito nos empezamos a retirar, ellos de a puchitos primero, buscando nuevas variantes de juegos, enfilando para el gran playón polideportivo que tienen a una cuadra de la copa, y nosotros, aún reflexionando sobre los sucesos matinales de un nuevo sábado.



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