Fuente: www.cta.org.ar
Son las 3 de la tarde. Por las calles aledañas a Plaza de Mayo, una
marea humana avanza y es fiesta. Y la gran mayoría son pibes y pibas que
van llegando en pequeños grupos, calzan ojotas, pantaloncitos y llevan
botellas de agua. Y cargan, por sobre todo, alegría. Somos las gloriosa
jotapé, canta una muchacha. Tiene 16 años, es de Moreno y se llama
Camila Heredia. “Nosotros somos la jotapé porque eso está en nosotros,
es de mi viejo, de mis tíos que lucharon y yo estoy por Cristina. Pero
estoy por nosotros. En el barrio nos juntamos, pintamos una escuela, o
hacemos murales o enseñamos a los chicos deportes”. ¿Pero ustedes que
piensan de la ley de Medios, por ejemplo? “Nosotros pensamos que el que
está contra Cristina está contra nosotros. Es así de simple”. Eso nos
dejó Camila. Y es posible que el ojo se esté acostumbrando a que la masa
que mueve el kirchnerismo sea mayoritariamente la juventud. Esta nueva
generación que se hizo visible cuando fue la muerte de Néstor Kirchner
pero que era, en realidad, donde Néstor Kirchner había apostado con toda
su fuerza: la nueva generación.
Son las 3 de la tarde. Por las calles aledañas a Plaza de Mayo, una
marea humana avanza y es fiesta. Y la gran mayoría son pibes y pibas que
van llegando en pequeños grupos, calzan ojotas, pantaloncitos y llevan
botellas de agua. Y cargan, por sobre todo, alegría. Somos las gloriosa
jotapé, canta una muchacha. Tiene 16 años, es de Moreno y se llama
Camila Heredia. “Nosotros somos la jotapé porque eso está en nosotros,
es de mi viejo, de mis tíos que lucharon y yo estoy por Cristina. Pero
estoy por nosotros. En el barrio nos juntamos, pintamos una escuela, o
hacemos murales o enseñamos a los chicos deportes”. ¿Pero ustedes que
piensan de la ley de Medios, por ejemplo? “Nosotros pensamos que el que
está contra Cristina está contra nosotros. Es así de simple”. Eso nos
dejó Camila. Y es posible que el ojo se esté acostumbrando a que la masa
que mueve el kirchnerismo sea mayoritariamente la juventud. Esta nueva
generación que se hizo visible cuando fue la muerte de Néstor Kirchner
pero que era, en realidad, donde Néstor Kirchner había apostado con toda
su fuerza: la nueva generación.
Una generación que tiene su expresión política en Unidos y
Organizados pero que se extiende y ramifica sobre todo hacia expresiones
que les son propias, existe como una conformación de pequeños grupos
hacia el interior de toda la sociedad y todo el territorio nacional. Y
que como muestra estuvo la presencia de Feria de Industrias Culturales
por la Democracia, que estuvo en stands sobre Diagonal Norte, donde
había artesanato de primera calidad, demostrado el vigor de esto nuevo
que está surgiendo ante nuestros ojos. Esto que en 2001 no existía y hoy
cuenta con el apoyo estatal. Esto no va separado de las cientos de
pequeñas editoriales que se han creado en los últimos años y donde se
van editando libros de artistas jóvenes o la movida del nuevo cine
argentino o en rubros como plástica o los murales populares.
Esa explosión social, con un nuevo signo y donde como en el
aniversario del Bicentenario, surge también desde “arriba”, desde el
escenario una nueva estática donde se desarticula lo tradicional y
aparecen referentes populares de todos los tiempos y disciplinas, como
fue ver junto a Cristina a León Ferrari, a Luppi o a Griselda Gambaro
–prácticamente desconocida para la multitud. Todo eso pretender abarcar
en una crónica un cambio social que tiene un emergente juvenil como
elemento fundamental. Eso ya fue hacia el final de la fiesta, pero son
demostraciones que estamos hablando de un tiempo nuevo, donde van
surgiendo matices diferentes y está aquello que resumía en una frase el
poeta Juan Gelman: “No tenés nombre todavía”.
Lo nuevo no tiene nombre. Pero bajo un sol que rajaba el asfalto el
vestuario promedio del "Festival Patria Popular", bermudas para ellos y
shortcitos para ellas, lo que evidenciaba dos cosas: el tremendo calor
de la jornada y, hay que remarcarlo, la mayoritaria presencia juvenil.
Una vez más, el proceso político iniciado hace casi una década mostró un
acople perfecto con el sector sub 30 de la sociedad argentina. Así lo
vimos, por ejemplo, al tenista profesional Martín Vassallo Argüello,
paseando muy sonriente y de la mano de su novia: “Vine porque esta es
una fiesta popular, y a mí me parece muy interesante que la gente se
manifieste en la calle, por lo que piensa y lo que opina, y más si se
hace en este buen clima, con bandas y música”. Párrafo aparte, Vassallo
Argüello apoya la vigencia plena de la ley de Medios, pero la fiesta del
domingo no se limitó a un único tema ni a un reclamo específico por la
puesta en marcha total de la ley.
Son apenas engranajes de una marea humana que se movía con una alegría envidiable.
Donde se juntan las aguas
También marcaron presencia las columnas de los movimientos sociales y
las agrupaciones sindicales. Como un homenaje en recuerdo de aquel
levantamiento popular del 2001, las banderas y los bombos fueron
clamorosos en su fervor popular. Y siempre en defensa de los derechos
esenciales de los pueblos. De hecho, ese fue el rasgo que destacó el
secretario General de la CTA, Hugo Yasky, presente en la Plaza junto a
toda la Central. Entre el calor, la gente, los trapos históricos de la
CTA y las banderitas de mano hechas especialmente para la ocasión, Yasky
destacó que “vivimos un momento de reafirmación de la defensa de los
derechos humanos, la reafirmación del compromiso de nuestro pueblo con
la democracia y también la reafirmación de la fuerza del gobierno de
Cristina Kirchner”.
En este marco -sigue diciendo Hugo Yasky-, “la presencia
multitudinaria de la juventud de nuestro pueblo le da un tinte especial a
esta jornada. Porque todo lo que representa el multimedio Clarín, que
desprecia la causa de los derechos humano, los que quieren una
democracia raquítica, que solo implique respetar los derechos de los
poderosos y votar cada tanto, va en contra de esta corriente enorme y
noble del pueblo argentino que apunta a más pluralidad, más derechos y
más democracia, entendida también como la práctica de la construcción de
iguales, con los mismos derechos y obligaciones. Eso es precisamente lo
que los monopolios y las corporaciones no quieren”.
También fue visible una importante participación del conjunto de la
dirigencia de la CTA y de los movimientos sociales. En la Plaza de Mayo,
estuvieron Marcelo "Nono" Frondizi, Roberto Baradel, Gustavo Rollandi,
Eduardo Pereyra, Carlos Girotti, Martin Chapu Urrelli, Norberto Gonzalo y
Carlos Monestes, entre otros.
Cristina
Una escenario –ya lo dijimos- no convencional. Artistas, músicos,
referentes de Derechos Humanos y Cristina escuchando y esperando que
Fito Paéz con “dale alegría a mi corazón” terminara con su recital, para
tomar la palabra: Emocionada y tranquila, dijo: “Yo quiero, a pocas
horas de este nuevo 10 de diciembre, de estos 29 años de la democracia,
de este nuevo aniversario en el Día Universal de los Derechos Humanos,
quiero agradecerles a todos y cada uno de ustedes que me permitan
participar en esta verdadera movilización y fiesta popular de alegría y
de amor.
No saben lo que significa para una militante política, que desde tan
joven se incorporó a la militancia luego de ver tantas cosas en nuestro
país, también de conocer esa historia de desencuentros, de odios, de
enfrentamientos y confrontaciones inútiles y estériles que solo servía
como siempre a un puñado que aprovechaba luego de la desgracia y el
sufrimiento de miles de argentinos. No saben lo que significa poder hoy
estar frente a ustedes con alegría, con amor celebrando estos 29 años de
democracia y esta década ganada desde el 25 de mayo del año 2003.
Yo quiero una democracia plena y profunda comprometida, sin
privilegios. Porque los sectores minoritarios, y estoy hablando de las
minorías políticas, no estoy hablando de las minorías culturales, estoy
hablando de ese poder económico minoritario, ultraminoritario y
concentrado, que en una etapa se sirvieron de los militares. Por eso
tenemos solamente 29 años de democracia, porque vamos a decirlo con
todas la letras: no eran golpes militares, eran golpes cívico-militares.
Hay que decirlo de una buena vez por todas”.
Estos son algunos de los párrafos de un discurso de Cristina,
discurso que tuvo mucho de dialogo, de hablar como a cada uno, cada una
de los compañeros y compañeras presentes o que participaban en otros
actos en el interior del país. Después llegó otra vez la música, los
fuegos artificiales y un fin de fiesta de una plaza que se fue
despoblando como de a poco, como que había ganas en esos pibes, de
seguir soñando.
¿De que lado está el odio y la mentira?
Hoy, en los grandes medios, la multitud que se manifestó en la Plaza,
“sin palabras de odio, agravios ni descalificaciones contra nadie”,
como señaló Cristina Kirchner, fue previsiblemente ninguneada por el
periodismo “independiente”. Los grandes medios optaron por no consignar
la foto de la masividad, exactamente al contrario de lo sucedido en
cacerolazos y piquetazos recientes.
Las voces de la CTA
Eduardo López, titular de UTE: “Es una demostración de democracia y
derechos. Los maestros de la ciudad de Buenos Aires, de CTERA, que
tenemos 650 docentes detenidos desaparecidos, sentimos la obligación
gremial de estar aquí, respetando y reivindicando la democracia, por la
cual han luchado 30.000 compañeros, además es el día de ellos derechos
humanos y venimos a pedir la sanción plena de ley de medios, que
democratiza la palabra y de pluralidad a las distintas expresiones”.
Gustavo Rollandi, secretario de coordinación de la CTA: “La cantidad
de jóvenes que hay, realmente importante, después de 29 años de
democracia que hayamos conseguido esto y que llenen la plaza, la verdad
que todos esto lo construimos con muchos años de lucha y hoy con un
gobierno que tuvo visión política de lle



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