Por: Miguel Jorquera // Fuente: www.pagina12.com.ar
El diputado de Nuevo Encuentro Carlos Raimundi afirma
que es necesaria una reforma constitucional que no solo discuta un
tercer mandato presidencial sino que además incorpore “las
transformaciones económicas, sociales y culturales” que produjo el
kirchnerismo y propone que “no sea la derecha quien clausure ese
debate”. Aunque no considera ideal que los procesos transformadores
queden en manos de una sola persona, reconoce que “Cristina no es
solamente la Presidenta sino quien conduce políticamente este proceso, y
que tiene un rol determinante en la continuidad”. Descarta que una
candidatura de Daniel Scioli “signifique esa continuidad”.
–Varios referentes kirchneristas insisten en una reforma constitucional. ¿Cuál es la posición de Nuevo Encuentro?
–No lo hemos discutido institucionalmente, pero considero que hay
varios planos de análisis. La experiencia histórica demuestra que a
procesos de grandes cambios de paradigmas en lo económico, social,
cultural, le corresponden reformas institucionales importantes. Si se
modifican conceptos importantes como el rol del Estado, se crean
derechos, se incorporan nuevos sujetos democráticos, se reforma el Banco
Central, el significado del derecho a la información, paritarias,
independencia de los sectores financieros, todos estos avances no
deberían quedar solamente en el rango de cuál es el signo político del
gobierno de turno.
–¿Entonces para usted hay motivos como para proponer una reforma?
–No se puede plantear una re-reelección en abstracto sino como la
expresión de una etapa histórica. Debemos ser valientes, como ha sido el
kirchnerismo en tantos otros rubros, en plantear un debate conceptual.
En Argentina y América latina hemos padecido gobiernos de las
corporaciones, que sin decirlo, de manera solapada y oculta, han
gobernado a través de grandes grupos de poder: militares, financieros o
mediáticos. Esos grupos han tenido políticas desestabilizadoras y
golpistas junto al Departamento de Estado que se han desplegado a lo
largo del siglo XX y que han sido capaces de construir un sistema
institucional y cultural para que la sociedad no se escandalice de los
mandatos de perpetuidad de las corporaciones y solo se escandalice de
los mandatos largos de la política.
–¿Todo esto se juega en esta elección legislativa?
–En la
mesa del poder están la cúpula de la Iglesia Católica, el Departamento
de Estado a través de la embajada, los grupos financieros. Los sectores
humildes y populares la única representación que tienen es la de la
política. Tenemos que desenmascarar esta idea de que todo puede
permanecer y lo único que rota es la política, para demostrar que lo
único que se busca con eso es debilitar la fuerza de los sectores
populares.
–¿La Presidenta es la única que encarna la continuidad del modelo?
–Me parece bien que la Presidenta y sus ministros hablen de gestión y
de soluciones a distintos problemas y no sean ellos quienes hablen de
la re-reelección. Pero lo que no podemos permitir es que sea la derecha
la que nos clausure este debate. Lo real en política es que es muy
difícil reemplazar un liderazgo. Mientras estuvo presente físicamente
Néstor Kirchner este problema no estuvo planteado y esto quedó en manos
de Cristina, que no es solamente la Presidenta sino quien conduce este
proceso, y en su continuidad tiene un rol determinante. Todo esto se
resolverá en el proceso electoral de este año.
–¿Qué opina sobre las aspiraciones presidenciales de Scioli?
–Hay sectores que plantean no confrontar por adelantado esa
posibilidad, porque Scioli es quien gobierna la provincia de Buenos
Aires en nombre del Frente para la Victoria. Pero una cosa es un
gobernador conducido por el proyecto nacional y otra es ejercer la
conducción política del país. Una cosa es la calidez personal que pueda
tener Scioli y otra el universo de sectores políticos que representa. Si
pienso que (Luis) Barrionuevo, (Momo) Venegas, sectores económicos y
que los medios hegemónicos que representan la oposición al kirchnerismo
podrían alegrarse con una candidatura de Scioli, tengo dudas –en el
mejor de los casos– o la certeza de que no representa la continuidad de
este proceso.
–¿El futuro político de Nuevo Encuentro está en Unidos y Organizados?
–Claramente, porque ha ido desplazándose el eje del armado del
Gobierno. Hace cuatro o cinco años había un rol mucho más relevante de
las estructuras más tradicionales, sin que esto signifique poner al PJ
en otro lado, sino que el peso que tienen las generaciones que responden
desde el principio al liderazgo de Néstor y Cristina es más relevante
hoy en los cargos institucionales, donde Unidos y Organizados ha
adquirido una densidad mucho más fuerte. Nuevo Encuentro es parte del
corazón de esa estructura.




0 comentarios :
Publicar un comentario